Abstract: In southeast Iceland, Jokulsarlon Lagoon is one of the most spectacular glacial lakes in Europe, sitting right between the sea and the massive Vatnajökull glacier.
Paisaje sobrecogedor
Situados al sureste de Islandia cerca del pueblo de Höfn, la lagunas de Fjallsárlón y de Jökulsárlón forman los lagos glaciares más espectaculares de Europa.

Una de sus características principales es que se se sitúan justo entre el mar y el enorme glaciar de Vatnajökull.

Ambas se encuentran llenas de grandes bloques de hielo flotantes, que se desprenden de la lengua del glaciar, formando espectaculares icebergs.

Estas lagunas comenzaron a formarse en 1935 como resultado del deshielo progresivo del glaciar, proceso que ha continuado desde entonces debido a los efectos del calentamiento global.

El paisaje es verdaderamente espectacular y sobrecogedor, y las imponentes dimensiones del glaciar nos hacen sentir diminutos, completamente fuera de escala.
Silencio roto en Jökulsárlón
A últimas horas del día, cuando desaparecen los visitantes, es sin duda uno de los momentos en que mejor se puede disfrutar de este entorno maravilloso e impactante.

Es entonces, cuando estamos inmersos en un silencio total, que los gritos y chillidos de los pequeños habitantes del glaciar, surgen repentinamente entre los bloques.

Sorprende comprobar lo rápidamente que la vida salvaje se hace presente en un ambiente tan inhóspito.


Desde la orilla, es bastante habitual que podamos avistar focas y distintas aves marinas, como los frailecillos, los skuas o charranes árticos, pescando y jugueteando entre los bloques de hielo.


Estas visiones tan poco habituales para los habitantes del sur de Europa, nos producen un efecto hipnótico, que nos abstrae por completo.

Y es que sin señales evidentes de civilización humana, sobre el glaciar el tiempo parece haberse detenido unos siglos atrás.
Diamantes blancos
La imponente laguna de Jökulsárlón, que ofrece vistas espectaculares, especialmente en verano, abarca una extensión de 18 km² y alcanza los 260 metros de profundidad antes de desembocar en el mar, en el centro de una hermosa playa de arena negra.

Poco a poco, los bloques desprendidos del glaciar son arrastrados hacia el mar por la corriente, convirtiéndose en pequeños icebergs, que regresan a la playa donde se derriten lentamente.



Sobre la oscuridad de la arena, los bloques de hielo desprendidos del glaciar que las olas van devolviendo a la playa, resaltan brillando como diamantes.


Una visión tan preciosa como inesperada, para finalizar nuestra visita a un paisaje maravilloso.
Ubicación: https://goo.gl/maps/GABpEBomRg9LnzQNA
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