La Dona d’aigua de Mollet, más allá de su simbolismo identitário, constituye una isla de frescor urbana, que ayuda a mitigar los efectos derivados del cambio climático y soportar mejor la canícula estival mediterránea.
English abstract: The city of Mollet del Vallès wanted to provide the city with an element that could become one of the municipal symbols. The «water woman» inspired by the model of figures made by a special municipal work center was the chosen model.
Elemento simbólico de Mollet
El año 20l7, el Ayuntamiento de Mollet del Vallès nos planteó la voluntad de crear un elemento singular que pudiese erigirse como uno de los símbolos municipales y representar a la ciudad.

La ubicación propuesta, un espacio céntrico pero ligeramente arrinconado precisaba una intervención de carácter global, que incluyera figura y entorno.


Tras valorar distintas opciones, la alternativa propuesta fue la realización de una figura escultórica de una “Dona d’aigua” (mujer de agua) inspirada en el modelo de figuras que realiza el IMSD, un centro especial de trabajo ubicado en el municipio.


Estas figuras, de temáticas variadas, son vendidas para ayudar a sufragar los gastos del centro y han adquirido gran popularidad entre la población de Mollet.

La propuesta plantaba que este elemento, situado en un espacio público singular, más allá de su efecto simbólico y ornamental, estubiese orientada a ofrecer un uso a los ciudadanos.

La “Dona d’aigua” de la Rambla, que se construyó con fibra de vidrio, no es solamente un elemento estético y estático, sino que incorpora unos juegos de agua que se activan en horarios determinados durante el verano.
Refugio climático: isla de frescor
Distintos chorros de agua surgidos de los pelos y el collar de la figura se alternan en secuencias variables, entremezclados con una nube de agua pulverizada desde el suelo, animando a los más pequeños a jugar y refrescarse los calurosos días de verano.

El agua surge por distintos puntos de manera alterna, fomentando así el juego y disfrute de los niños y aportando frescor a los mayores que se acercan.

A la vez, los Cersis siliquastrum que rodean la figura ofrecen también espacios de sombra y protección.

El conjunto constituye un auténtico oasis urbano para los más pequeños, que ayuda a mitigar los efectos derivados del cambio climático y soportar mejor el calor de la canícula estival mediterránea.

El uso continuado de este lugar durante el verano, confirma el acierto de su implantación que lo ha convertido en un refugio climático de primer orden para los ciudadanos de Mollet.
Polivalencia funcional
Además de su función com hito y refugio climático, se trata de una figura polivalente que aporta un valor adicional al entorno urbano que la acoje.

De noche, una ligera iluminación interior que realza su rostro, transforma su imagen potenciando su carácter icónico y enfatizando una enorme sonrisa, que transmite alegría y positividad.


Procesos constructivo
La construcción de la dona d’aigua requirió un pequeño proyecto para definir la forma final y el proceso constructivo interior y exterior.



Para la realización de la escultura se utilizo un molde de yeso, a partir del cual se construyó la figura de fibra, que fue pintada posteriormente y que cuenta con un tratamiento ignífugo y antigrafitti.


La Dona d’aigua fue construida durante el año 2018, en el taller Bauhaus Environment de Tarragona, y se instaló en su emplazamiento en Mollet en Febrero de 2019.

Finalmente, la figura se inaguró en un emotivo acto de gran afluencia, que contó con la emotiva participación del personal del IMSD.

Ubicación maps: https://goo.gl/maps/DK1FwErWsLu275E46
Más información en web IMSD: https://donesdaigua.cat
