La madera muerta: fuente de vida y refugio para la biodiversidad del jardín

Dejar madera muerta en los jardines es una forma de favorecer la biodiversidad y los ciclos naturales. Un gran tronco caído o un montón de ramas bien ordenadas pueden convertirse pronto en refugios de vida para insectos, hongos, líquenes, aves y pequeños mamíferos.