El jardín del siglo XXI debe ser ecológico.

La historia del jardín puede leerse como un gran giro conceptual, del paraíso humano al refugio para la naturaleza. Antes, los muros protegían al ser humano de la naturaleza salvaje. Hoy protegen a la naturaleza del ser humano. Ese es el nuevo paradigma del jardín y es, inevitablemente, ecológico.